Venezolanos en Florida Central: Ayudan como pueden

Desde que llegó a Orlando, hace poco más de un mes, la vida cambió para Andrea Albert. Ahora puede salir de su casa tranquila, sin temer por su vida ni la del bebé que está esperando. Para esta venezolana de 27 años, la Florida Central le ofrece una sensación de seguridad inimaginable en estos momentos su país, debido a la situación política y social que se está viviendo.

Cientos de venezolanos se han radicado en Florida. Foto: Archivo

«Todos estamos expuestos a la hora de salir a la calle. Aquí en Estados Unidos tú ves a las personas jóvenes caminando muy felices a las 12 a.m., y en mi país no podíamos hacer eso después de las 8 p.m.», agregó.

A pesar de que ahora ya no tiene miedo por su integridad física ni la de su familia, sufre al ver la situación del país a través de las redes sociales y medios de comunicación.

Al igual que ella, son muchos los venezolanos que residen en la Florida Central que están muy pendientes de lo que ocurre en la nación suramericana.

Otros venezolanos llegan diariamente a oficinas de empresas dedicadas al envío de cajas con productos básicos para ser llevados hasta familiares en Caracas y otros destinos.

Una de ellas es Compra y Envía, empresa fundada hace 11 años por Marcos Urbina y su esposa Rosana López, y que participa en numerosas campañas de envío de alimentos y medicamentos a Venezuela.

En la actualidad tienen una campaña que se llama «Una medicina para Venezuela» en la ofrecen el envío gratuito, una vez al mes, de un medicamento a familiares y amigos. También colaboran de cerca con las organizaciones como Casa de Venezuela, Ayuda Humanitaria y Corazón y Manos en Acción.

Otro de los proyectos que lidera Urbina con el objetivo de ayudar a sus compatriotas es la emisora de radio digital AEV Stereo, cuyos programas se producen en un estudio en el local de la empresa, cerca del aeropuerto internacional.

«Queremos transmitir un mensaje muy importante, como emigrantes salimos de Venezuela porque estábamos buscando un sueño, como lo hace cualquier ciudadano cuando busca libertad. Los que estamos fuera no somos menos venezolanos. Sabemos que vamos a volver a reconstruir el país», afirmó Urbina. Sin embargo, todavía ve ese regreso lejano ya que, según él, el gobierno utiliza estrategias para extender «la situación y la agonía, con el objetivo de que la gente pierda la fe».

«Soy colombiana, pero venezolana de corazón, y ahora ese corazón está dolido, arrugado por la tristeza», explica Patricia Maza, miembro de la Tertulia Cuatro Gatos, mientras, con la voz entrecortada muestra una foto en una de las últimas conversaciones de su Whatsapp.

«Un familiar de mis hijos, un niño de 18 años, encontró su fin, una bala perdida le cayó sobre la cabeza y murió», contó Maza.

A pesar de la situación de inestabilidad y que el drama tocó de cerca a su familia, Maza no pierde la esperanza de un futuro mejor. «El dolor une y por eso, el dolor que vive Venezuela va a despertar el león de la paz y la unidad, tengo mucha fe en que el país va a salir adelante», agregó.

Para Jean Carlo Díaz, músico e ingeniero informático, la situación que vive su país le preocupa mucho y asegura que está revisando las redes sociales cada minuto para enterarse de los últimos acontecimientos.

«Yo tengo a mis padres allá y tengo ese temor de recibir una llamada triste, porque cuando sales de la casa no sabes si vas a volver. Tengo mucha indignación, Venezuela tiene todo lo necesario para ser un país grande, no solo por sus gente sino por sus riquezas», contó.

Díaz destacó que los venezolanos que viven en el exterior también se involucran mucho en la lucha, pero de distintas maneras. En su caso, a través de canciones de protesta que compone y toca junto a su compañero, el también venezolano Abner Cobos. Ambos participaron en el décimo aniversario de la Tertulia Cuatro Gatos, donde interpretaron Canto de esperanza, una canción dedicada a su país natal.

Para él, este es «el principio del fin del régimen» ya que la situación llegó a extremos inimaginables incluso por los defensores del gobierno de Nicolás Maduro.

«Cuando tienes un hijo que se enferma y no tienes para darle medicamentos llegas a un punto de desesperación, que haces lo que sea. El pueblo ha despertado y se ha dado cuenta de cuál es el camino correcto. La presión que puede ejercer va a ayudar a que pronto salgamos de esta pesadilla», concluyó.

Mientras, las personas que deciden irse del país en busca de una estabilidad no siempre la consiguen. En muchos caso tienen dificultades para integrarse a su nuevo lugar de residencia, principalmente porque deben empezar de cero y muchos, sin recursos.

«La moneda de Venezuela aquí no vale nada. Tengo un amigo que iba a las iglesias y refugios a buscar comida, porque tienes demasiados gastos y se buscan donaciones, se busca ayuda porque el dinero que traes no te va a alcanzar», relató por su parte la periodista Sandra Torres, de 24 años, tras participar en uno de los programas de la radio digital AEV Stereo.

Escrito por Carlos Vásquez Archivo / Orlando Sentinel